DOOM ya funciona en la Casio Loopy, una de las consolas más obscuras jamás creadas
Lanzada en Japón en 1995, la Casio Loopy es una consola de sobremesa construida alrededor de un procesador Hitachi SH-1 a 16 MHz, con 1 MB de RAM y 2 MB de ROM, conocida sobre todo por su impresora térmica integrada, que permitía imprimir pegatinas directamente desde la pantalla. Estuvo en el mercado apenas un año y terminó con un catálogo de solo once juegos, dirigida oficialmente al reducido y muy segmentado público de niñas jugadoras japonesas de la época.
Frustrado porque id Software nunca llevó DOOM a una máquina tan peculiar, el desarrollador Throaty Mumbo decidió corregir ese descuido. El resultado se apoya en PrBoom y GBADoom como base, completamente adaptado con un motor de renderizado totalmente nuevo pensado para el controlador de vídeo, los temporizadores, el mando y el chip de sonido de la Loopy.
Por falta de espacio, la ROM de 2 MB de la consola (ampliable a 4 MB mediante un cartucho FloopyDrive) solo deja sitio para un puñado de niveles, y el rendimiento se mantiene en fase de demo técnica sin optimizar, con una resolución baja; curiosamente, la impresora térmica integrada de la consola sigue funcionando perfectamente durante la partida, una función que ninguna consola de Nintendo o Sega de la época podía ofrecer.
El código fuente completo del port está disponible gratis en el repositorio de GitHub de Throaty Mumbo; para ejecutarlo en una Casio Loopy real hace falta un cartucho FloopyDrive, un lector de ROM moderno diseñado específicamente para esta consola.
Fuente: Hackaday